La hija del farero
A quien pueda interesar,
Me llamo María Luzuriaga y soy la hija de uno de los dos últimos fareros de Cabo Mayor. Como músico profesional formada en el Royal College of Music de Londres, entiendo y apoyo la necesidad de crear nuevos espacios
habilitados para el arte. Defiendo además la idea de que el arte no debe estar condenado a una sala de exposiciones o conciertos accesible sólo para unos pocos privilegiados sino que debe ser fomentado desde las instituciones para
estar al alcance de todos.
Admiro a Okuda como artista. Mi padre, además de ser Farero de Cabo Mayor organizó actividades culturales para el Puerto de Santander. Recuerdo ver obras de Okuda en algunas de estas exposiciones que él mismo organizó.
Los faros ya son un patrimonio cultural en sí mismos. Son obras arquitectónicas diseñadas para un fin. Representan a la sociedad y estilo arquitectónico de una época además de los avances técnicos y científicos. Por ello son parte de nuestra historia y patrimonio.Son estructuras icónicas que deben ser preservadas. Al igual que nos parecería una aberración cubrir la Torre Eiffel con un mural, el Faro de Ajo es un monumento histórico tal y como es. Puede parecer simple, pero esa es su esencia y característica reflejo de la cultura de una época que no se volverá a repetir.
Creo firmemente en que se pueden encontrar numerosos espacios mucho más adecuados para la creación de un mural o cualquier otro tipo de manifestación artística sin la necesidad de destruir el patrimonio.
Agradecería que tuvieseis estas palabras en consideración al ser el PRC un partido que se define a sí mismo como ‘a la escucha del pueblo’.
Gracias por vuestra atención.
Atentamente,
María Luzuriaga
IU advierte de «posible prevaricación» en la intervención del faro de Ajo encargada a Okuda