
Miedo en Cabuérniga por incendios provocados en viviendas y cuadras de Sopeña
La vida placentera y pacífica de una zona como Cabuérniga se ha visto alterada en los últimos tiempos. Concretamente en Sopeña, la pedanía que está junto a Valle, que es la capital del municipio. Algunos vecinos se muestran preocupados porque ha habido diversos fuegos en varios puntos de la pedanía. No se trata de quemas en el monte, como las que se producen en Cantabria, sobre todo en días de viento sur. Aquí hablan de casas y cuadras del pueblo afectadas. Es decir, riesgo para quienes viven en ellas.
Algunos de estos fuegos han tenido consecuencias importantes, como que haya vacas que han terminado quemadas. También hubo afectación en una ocasión en el camping El Molino, situado en esta localidad.
Los vecinos dicen que casi siempre que ha pasado algo de esto se ha cogido a tiempo y no ha pasado nada grave. Pero les preocupa que algún día un fuego se vaya de las manos y acabe comprometiendo la vida de alguna persona o que arruine una vivienda, teniendo en cuenta todo lo que puede haber dentro de una casa y lo que ocurre si arde.
Denuncian que más de una vez han visto las llamas muy de cerca. O el caso de un vecino que se ha comprado recientemente una casa en el pueblo y ha visto cómo ya ha sufrido un fuego y ha visto otros cerca, por lo que se ha preocupado de verdad ante el lugar que ha elegido para tener una casa. Hubo una tarde en que sufrió dos conatos de incendio en su cuadra y, la misma noche, un fuego mayor en la casa.
Certifican los vecinos que ha habido también otras ocasiones en que ha habido fuego junto al río Saja, que pasa por un costado del pueblo. Y ante todo esto han hablado con la Guardia Civil y también con la alcaldesa, Rosa Fernández, para hacerles saber lo que ocurre y el estado de angustia y miedo que están sufriendo.
Descartan que se trate de quemas controladas. Esas, dicen, se hacen bien, con precaución. Sí que hablan de una cultura del fuego que ha podido cambiar en los últimos años y que conlleve una mayor intención de agredir a la naturaleza, pero están convencidos de que esto que está sucediendo en Sopeña es algo diferente.
Sin embargo, no cuentan con pruebas para poder saber quién está detrás. Con este tipo de hechos es habitual pensar en que pueden ser adolescentes haciendo travesuras, pero los propios agentes de la Guardia Civil descartan que se trate de una ‘chiquillada’.
Los vecinos aseguran que su miedo es justificado. Y no saben bien a qué atenerse de ahora en adelante. La inquietud de no saber si esto es algo que ya no volverá a pasar o si seguirán teniendo que recurrir a servicios públicos para atajar la situación.