
«Las voces reticentes a la movilidad ciclista tienen mucho altavoz»
ConBici tiene la intención de «conseguir que avance la bicicleta como medio de transporte básico, no sólo de ocio, sino cotidiano», dice Cristina Llorente en una entrevista concedida a EL FARADIO.
El trabajo que hacen en esta especie de matriz de todas las asociaciones territoriales se divide en diversas áreas: legislación, movilidad, formación, equidad, salud, medio ambiente y una última de cicloturismo. A partir de ahí viene la comunicación que se establece entre las diferentes partes (por ejemplo, Cantabria ConBici) que sirve para recoger necesidades, petición de asesoramiento y de información para diversas cosas, también eventos que puedan organizar.
Recientemente celebraron su Asamblea anual presencial. Suelen tener alguna reunión telemática, pero también intentan hacer una al año donde reunirse. Esta vez fue en Gijón. Allí lo que hacen es hacer balance de actividades, aprobar las cuentas de la organización, también la memoria anual, sacar temas que les parezcan relevantes de cara al futuro y establecer objetivos y estrategias.
Con Bici está tratando de que la legislación vaya más deprisa. Ahora mismo está la ley de movilidad sostenible en el Congreso «a la que hemos intentado aportar nuestro punto de vista», dice Llorente.
También están en contacto directo con la Dirección General de Tráfico para poder impulsar cambios de normativa e insistir en la importancia de la formación sobre seguridad vial y circulación. Cree que es algo que debe haber en todos los centros de educación obligatoria. Pero «también hay mucha formación necesaria para personas adultas, sobre todo mujeres que no tuvieron la oportunidad y que ven una forma de hacer ejercicio y de socializar».
En 2026 esa Asamblea tendrá lugar en Alcorcón, una de las ciudades que forma parte del área metropolitana de Madrid. Llorente estima que «las áreas metropolitanas son súper importantes porque también mueven un montón de movilidad obligada», y no se pone tanto el foco en esos otros municipios, que también son lugares donde hace falta avanzar en la implementación de carriles segregados para dar más seguridad a quienes se mueven en bicicleta y recorren distancias importantes para ir a trabajar o estudiar.
En ConBici tratan de entender cómo este tipo de medidas y la legislación avanza tan despacio. «Las voces reticentes tienen mucho altavoz y las personas individuales que sí que estarían dispuestas, si tuviesen seguridad, a cambiarse a la bici no se les escucha demasiado». Esa resistencia al cambio hace que el coche siga siendo el gran dominador de las calles y carreteras.
Recuerda Llorente que no hace tanto que las cosas eran diferentes: «el coche nos ha ido invadiendo las ciudades sin darnos cuenta, pero no hace tantos años nuestros abuelos se movían en bicicleta y no había ningún problema. Ahora lo que pasa es que las distancias aumentan y las áreas metropolitanas en ese sentido son importantes de resolver con transporte público».
Lo que reclaman es que las cosas se pongan más fáciles para quien escoge la opción de contaminar menos. Para eso ven la necesidad de avanzar en intermodalidad. Es decir, que una persona que se desplaza en bicicleta, pero tiene una larga distancia, tenga la posibilidad de llevar su bicicleta en un transporte público o tener un punto para dejar su bici junto a ese otro transporte. Esto les hace estar también en contacto permanente con Renfe, por ejemplo. Y ven que algunos territorios avanzan más deprisa que otros.
Otro de los empeños de ConBici es en la movilidad ciclista relacionada con el ocio. El cicloturismo les parece una clave para ir modificando los hábitos turísticos. Están en contacto, de hecho, con el Ministerio de Turismo para que se favorezca una forma de viajar más acorde a la lucha contra el cambio climático y sin que se masifiquen los entornos rurales.
Llorente defiende que las posibilidades son muchas, pero se debe mejorar para hacerlas más sencillas y que una familia, por ejemplo, se pueda marchar un fin de semana sin necesidad de coger el coche. Cree que España es un país ideal para hacerlo, por las ventajas climatológicas que tiene. El cicloturismo como solución de futuro.