Afectados por hipotecas reprochan al Banco Santander su “ninguneo” a desahuciados
Los miembros de la Plataforma de Afectados por las Hipotecas en Castro Urdiales se han plantado este miércoles en la oficina del Banco Santander en el municipio con la intención de trasladarles un mensaje a sus responsables.
No han tenido mucha suerte: en un primer momento ni siquiera se les quiso recibir, y luego los responsables se escudaban en su falta de capacidad de decisión para atenderles.
Así que el mensaje, inicialmente para insistir en la petición de que revisara uno de los casos de clientes pendientes de un desahucio, se volvió más duró aún.
La abogada de la plataforma, Begoña Barrutia, censuraba el “ninguneo” del Banco presidido por Emilio Botín a las víctimas de desahucios, y su falta de interés en buscar soluciones a los usuarios.
Sobre la mesa tenían el caso de una familia, desempleada, con hijos y de unos 50 años de edad, con problemas de empleabilidad, con la que inicialmente, según explica Begoña Barrutia a EL FARADIO, habían llegado –tras presión en forma de protestas—a un principio de acuerdo que implica una fórmula similar a la dación en pago, la gran reivindicación de la PAH—la entrega de la vivienda a cambio de saldar la deuda–.
Lo consiguieron tras una exitosa movilización en Castro, que congregó a unas 60 personas, entre activistas, miembros de otros colectivos y vecinos del municipio que decidieron apoyar la causa al verles en acción.
Aquella fue una protesta que marcó un punto de inflexión: aparte de conseguir una cita en Santander con responsables del banco, hizo ver a los representantes de los colectivos su capacidad de convocatoria y de presión.
Sin embargo, hace aproximadamente una semana se les comunicó un cambio respecto a ese planteamiento, con una alternativa que les suponía la pérdida del piso, pero manteniendo una deuda de en torno a 50.000 euros, o incluso pidiendo nuevos avalistas para el pago de la vivienda.
Todo, menos “dar a la familia una segunda oportunidad”, censura la abogada de la PAH de Castro, a quien esta actitud le resulta especialmente sangrante al comprobar como, trimestre a trimestre, el banco presidido por Emilio Botín arroja beneficios.
Esto sucedía en Castro Urdiales, donde la PAH se integra en un intenso tejido asociativo local en el que víctimas de desahucios y afectados por preferentes han llegado a apostar por aunar fuerzas contra los representantes del sector financiero.
“NOS PONDREMOS FRENTE A LAS PALAS”
Mientras tanto, en Santander, la PAH denunciaba que el Ayuntamiento de Santander quiere “desahuciar” a un miembro de la plataforma, Amparo Pérez de 86 años, de su vivienda en la Vaguada de la Llamas, al expropiarla para ampliar un acceso a la Avenida de la Constitución, en la S-20.
Según detallan, el justiprecio acordado es “indignante”, de 79.000 euros para una vivienda individual y su terreno.
“Que una señora tan mayor deba abandonar su vivienda de toda la vida, sin ser indemnizada correctamente, perdiendo su calidad de vida y ofreciendo a cambio una vivienda de 50 metros cuadrados en Peñacastillo por la que debería pagar 10.000 euros más es indignante”, aseveran, advirtiendo de que sus activistas van a “defender” a la afectada.
Amparo “no estará sola”. “Nos interpondremos frente a las palas si es necesario y convocaremos a todos los vecinos de Santander para evitar esta tropelía” y “agresión”. Ya hay fecha convocada para esa acción: será el próximo viernes, 27 de junio.
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